El delegado del Gobierno andaluz exige al Ejecutivo central que incluya las infraestructuras energéticas necesarias para garantizar el desarrollo industrial, la competitividad y el empleo en la provincia.

El delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Córdoba, Adolfo Molina, ha mostrado su profunda preocupación ante la Propuesta de Planificación Eléctrica con horizonte 2030 presentada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, al constatar que ninguna de las infraestructuras solicitadas por la Junta para la provincia de Córdoba ha sido incluida.
“Córdoba necesita urgentemente infraestructuras energéticas de transporte eléctrico, con las que gestionar el despliegue de energías renovables, dar cabida a la creciente electrificación y abastecer proyectos industriales que requieren grandes volúmenes de energía. No podemos ni debemos esperar más”, ha afirmado Molina.
El delegado ha explicado que desde la Junta de Andalucía, y en particular desde la Delegación del Gobierno en Córdoba, se ha trabajado de manera rigurosa y constante para que la provincia estuviera plenamente considerada en esta planificación estratégica. En la propuesta remitida en marzo de 2024, la Junta solicitó seis nuevas subestaciones y varios ejes estructurales de conexión, justificados tanto por la necesidad de mejorar el mallado en territorios tradicionalmente deficitarios en infraestructuras eléctricas, como por el refuerzo de la conexión de Andalucía con el resto de la red nacional de transporte de 400 kV.
Entre esas actuaciones, con afección directa a la provincia de Córdoba, se solicitó un nuevo eje estructural de doble circuito de 400 kV Maguilla (Extremadura) – Peñarroya – Lancha – Villanueva del Rey-Guadame, cuya ejecución se considera prioritaria.
“Es necesario el mallado entre Badajoz y Córdoba para reforzar el suministro de los Valles de Los Pedroches y el Guadiato, como así recoge la propuesta inicial. No entendemos que, si se reconoce su necesidad, se relegue su ejecución más allá de 2030”, ha señalado Molina.
El delegado ha recordado que este eje permitiría aliviar la saturación del actual tramo Carmona–Villanueva del Rey–Casillas, que limita la evacuación de energía renovable, reforzaría el apoyo a la demanda de distribución, incrementaría la capacidad de evacuación renovable del norte de la provincia y favorecería el desarrollo de los nuevos proyectos industriales vinculados al nudo de Transición Justa de Puente Nuevo (Lancha).
Molina ha lamentado que, pese al trabajo técnico, ambiental y estratégico desarrollado por la Junta, ninguna de estas propuestas haya sido recogida por el Gobierno de España.
“Esta omisión es injustificada y preocupante, porque compromete directamente las oportunidades de desarrollo industrial, generación de empleo y aprovechamiento de los recursos renovables que nuestra provincia puede ofrecer”, ha advertido.
“Córdoba tiene capacidad de sobra para albergar proyectos de hidrógeno verde, almacenamiento energético, producción fotovoltaica y otras inversiones estratégicas, pero sin una planificación eléctrica adecuada, todas estas oportunidades quedan limitadas”.
El delegado del Gobierno ha sido contundente al afirmar que esta exclusión supone “un nuevo varapalo del Gobierno central hacia Córdoba”, que se suma a un largo historial de promesas incumplidas y proyectos esenciales pendientes, entre los que ha mencionado la Variante Oeste, el ramal central ferroviario, la conversión en autovía de la N-432, la futura A-81, la ampliación del Museo Arqueológico, las paradas prometidas para el Cercanías o el caos ferroviario que soportan los cordobeses a diario.
“Es inaceptable que nuestra provincia siga siendo ignorada mientras otros territorios reciben atención prioritaria”, ha subrayado.
En este sentido, Molina ha anunciado que la Junta seguirá negociando con el Gobierno central para presentar alegaciones y comentarios tanto a la Propuesta de Planificación como a su Evaluación Ambiental Estratégica antes del 16 de diciembre, con el objetivo de defender los intereses de Córdoba y asegurar que las infraestructuras necesarias se incorporen a la planificación definitiva.
“No vamos a permitir que se ignore a Córdoba. Vamos a defender con firmeza los intereses de los cordobeses, su desarrollo industrial, energético y de empleo”, ha afirmado.
El delegado ha insistido en que la planificación eléctrica debe revisarse y adaptarse a la realidad del territorio andaluz y cordobés, donde la transición energética está llamada a convertirse en una palanca de innovación, sostenibilidad y creación de empleo de calidad.
“Hablamos de desarrollo industrial, innovación, energía limpia y empleo de calidad. Córdoba no puede ser ignorada, y es fundamental que el Gobierno de España cumpla con su responsabilidad y reconozca el papel estratégico de nuestra provincia en la transición energética y en la economía industrial andaluza”, ha concluido.