
Este 1 de octubre, coincidiendo con el Día Internacional de las Personas Mayores, Fundación PRODE ha lanzado “Ponte en mis zapatos”, una campaña que nace con el propósito de fomentar una mirada más empática hacia las personas mayores, poner en valor sus historias de vida y contribuir a romper los estereotipos asociados al envejecimiento. Bajo este lema, la campaña plantea una invitación a mirar más allá de la edad y detenerse en la persona.
La campaña se desarrollará hasta finales de 2026, principalmente en aquellos municipios de la comarca de Los Pedroches en los que Fundación PRODE cuenta con Centros de Día para Personas Mayores y/o presta el Servicio de Ayuda a Domicilio. En ellos, las personas mayores asumirán un papel protagonista, convirtiendo sus propias experiencias y opiniones en el hilo conductor de las diferentes iniciativas.
A lo largo de los próximos meses, “Ponte en mis zapatos” combinará acciones en espacios públicos, actividades intergeneracionales y contenidos audiovisuales. La programación contempla propuestas como “El Banco”, que propiciará encuentros entre personas mayores y ciudadanía a partir de sus historias; una acción participativa vinculada al propio concepto “Ponte en mis zapatos”; y “Viajeros del tiempo”, una serie de encuentros en centros educativos para favorecer el intercambio de experiencias y conocimientos entre generaciones.
La campaña se trasladará también al entorno digital con “Yo soy…”, una propuesta audiovisual que jugará con los prejuicios asociados a la edad para cuestionarlos desde una perspectiva diferente, y la seria “Qué opinas de…?”, que reunirá a jóvenes y mayores para conversar sobre cuestiones como la felicidad, las relaciones, la tecnología, la familia o el propio paso del tiempo.
A estas iniciativas se sumará el tradicional Encuentro ACTIVA2, que reunirá en Dos Torres a personas mayores usuarias de Fundación PRODE en una jornada de convivencia.
La campaña “Ponte en mis zapatos” parte de una idea sencilla: cuando conocemos la historia que hay detrás de una persona, dejamos de ver únicamente su edad y comenzamos a comprender su vida.