Seguirá pudiéndose usar para limpieza y aseo personal
En base a no cumplir el parámetro de carbono orgánico recogido en un Real Decreto aprobado en enero por el Gobierno central.

El delegado del Gobierno de la Junta, Adolfo Molina, ha anunciado hoy que los servicios de Salud Pública de la Junta han declarado no apta para el consumo humano el agua de La Colada, que en virtud del trasvase de emergencia recientemente realizado hasta Sierra Boyera es el suministro de agua que llega a los habitantes de Los Pedroches y el Valle del Guadiato cuando abrimos nuestros grifos.
La decisión adoptada en el día de hoy se toma al no cumplirse con los parámetros que marca el Real Decreto del Gobierno que regula la calidad del agua. En concreto se trata de un parámetro, el Carbono Orgánico Total (COT) que rebasa el límite legal desde la puesta en marcha del trasvase por parte del Gobierno, y que costó 4.3 millones.
Molina ha señalado que la Junta tuvo conocimiento que el 9 de abril se agotó para el suministro el agua de Sierra Boyera y por tanto ya el 100% del agua que llega a los hogares procede de La Colada y que desde que empezó a funcionar el trasvase la Delegación de Salud está pendiente del cumplimiento de ese parámetro en virtud de las analíticas de Emproacsa.
Aunque las nuevas infraestructuras de captación de agua de La Colada y tratamiento en la estación de Sierra Boyera han contado con el permiso de Salud, los niveles de COT no se han podido rebajar en este tiempo pese a las medidas correctoras que ha ido implantando Emproacsa a instancias de la Junta de Andalucía sobre el agua bruta que se captaba en La Colada y que luego se trataba en Sierra Boyera.
El delegado del Gobierno ha explicado que la empresa provincial Emproacsa, dependiente de la Diputación, es la encargada de potabilizar y distribuir el agua y aunque se le ha dado un plazo de quince días para rebajar los niveles de COT no se ha logrado aún y ha dejado claro que el agua «no se va a cortar» y que si bien no es apta para beber y elaborar alimentos con ella, SÍ es apta para la limpieza y el aseo personal.
Adolfo Molina confía en que sea una medida coyuntural hasta que se establezcan los parámetros recogidos en la normativa estatal y ha recordado que su obligación es cumplir ese Real Decreto que el Gobierno central aprobó en enero, a la vez que ha recordado que fue la propia Confederación del Guadalquivir la que optó inicialmente por hacer el trasvase desde Puente Nuevo que ofrecía agua de más calidad pero luego cambió de opinión.