
Las empresas UBE Crianza Ibérica y Belloterra defienden la inversión realizada en “El Ladrillar”, una explotación dedicada exclusivamente a la cría de lechones ibéricos, situada en Alcaracejos, al ser “plenamente legal, moderna y respetuosa con el medio ambiente, que cumple con todos los requisitos españoles y europeos en materia ambiental, de bienestar animal y de seguridad alimentaria”.
En un comunicado y “ante las acusaciones vertidas por ciertos particulares y algún colectivo” indican que esta explotación no es una “macrogranja”, “que además es un término inexistente en la legislación”, sino una instalación ajustada a la normativa vigente, con capacidad por debajo de los máximos establecidos en el Real Decreto 306/2020.
La explotación según señalan desde estas empresas “se ha diseñado bajo un modelo de producción sostenible, que integra las Mejores Técnicas Disponibles (MTD) reconocidas por la Unión Europea. Sus principales compromisos ambientales son disminución de la huella hídrica al contar con sistemas de ahorro de agua y control informatizado del consumo y economía circular “porque los purines no son un residuo, sino un recurso, se gestionan mediante separación en origen y son retirados por gestores autorizados para ser valorizados como fertilizante agrícola” y así se promueve el reciclaje de subproductos y residuos.
También se basan, según aseguran, en la reducción de emisiones, la explotación aplica dietas bajas en nitrógeno y fósforo que reducen emisiones de amoníaco; dispone de balsas estancas con costra natural y realiza vaciados programados que minimizan olores. Igualmente, la protección de suelo y agua “ya que las balsas de almacenamiento están impermeabilizadas para evitar filtraciones, eliminando cualquier riesgo de contaminación de cauces” y “no existe en absoluto vertido alguno al dominio público hidráulico”.
Añaden que la instalación aplica estrictamente la normativa de bienestar animal, con planes de bioseguridad, sanidad y emergencias ambientales. Todo el personal cuenta con formación reglada y periódica en bienestar animal y las naves disponen de sistemas de climatización, ventilación y refrigeración que garantizan el confort de los animales en todas las fases de producción.
Por tanto, insisten que “El Ladrillar es un ejemplo de producción ganadera moderna, sostenible y de futuro y así se nos ha reconocido por parte de los distintos organismos que la han visitado”. A la vez que cuenta con Autorización Ambiental Integrada, otorgada por la Junta de Andalucía tras superar estudios de impacto ambiental, informes sectoriales y un proceso de información pública”.
Del mismo modo y en el comunicado UBE Crianza Ibérica y Belloterra afirman que:
1) “Las acusaciones están basadas en mentiras y tienen como único objetivo dañar a ambas empresas. Desconocemos la motivación que hay detrás de estos ataques, aunque claramente persiguen desprestigiar todo aquello que esté relacionado con el mundo empresarial y la inversión”.
2) “Es falso que Belloterra sea propietaria exclusiva de dicha explotación. Es una de las empresas con participación en UBE Crianza, de lo cual se siente enormemente orgullosa. Tanto Belloterra como UBE Crianza están domiciliadas en Los Pedroches, concretamente en Añora, iniciaron su actividad partiendo de cero, creando en estos años empleo y actividad económica para nuestra comarca”. En concreto “El Ladrillar” ha creado ya 7 empleos fijos para el municipio de Alcaracejos.
3) “Es falso que detrás de la empresa UBE Crianza haya fondos buitre como se ha afirmado por parte personas poco documentadas. Sólo tienen que acudir al Registro Mercantil para comprobar quién hay detrás. UBE está formada por empresas muy serias que lo único que pueden aportar a Los Pedroches es empleo y progreso”.
4) “Es falso que se esté vertiendo ningún tipo de residuo a los arroyos. Quienes lanzan esta acusación saben perfectamente que la administración local, provincial y autonómica no lo permitiría, a pesar de ello lo repiten insistentemente. Acusan a UBE Crianza de cometer un delito ecológico gravísimo, con la total impunidad y gratuidad que ofrece comentar desde perfiles de redes sociales”.
5) “Es falso que UBE Crianza esté construyendo una macrogranja de cebo intensivo en Torrecampo. En Torrecampo se instalará una explotación de aprimalamiento, donde los lechones procedentes de “El Ladrillar” continuarán su crecimiento hasta su salida a la dehesa. No es una explotación de cebo intensivo como se ha difundido. Por otro lado, los estándares de sostenibilidad y bienestar animal serán igual de exigentes que los implantados en “El Ladrillar”.
“El objetivo único es que Belloterra y sus socios tengan producción propia de cerdos de bellota ibéricos para suministrar a su industria de productos ibéricos. Todos los animales de esta explotación, cuando su peso y tamaño sean los adecuados, saldrán a engordar a las dehesas del Valle de Los Pedroches”.
“Cabe recordar que sin madres que produzcan lechones, y sin aprimalamiento de estos lechones, no habrá cerdos de bellota en el campo ni, consecuentemente, habrá jamones de bellota para las industrias de nuestra zona”.
6) Por último, “Belloterra y Ube Crianza quieren denunciar la cobardía de quienes difunden estos bulos, amparándose sobre todo en las redes sociales. Dicen proteger a Los Pedroches, pero lo único que hacen es acosar cualquier iniciativa empresarial, obstaculizar el crecimiento económico de la zona, y, lo que es más grave, dar la imagen de que nuestra comarca es un caos medioambiental, con todos los ríos y arroyos contaminados. Este falso relato está teniendo un efecto muy dañino para el turismo, el comercio y el empleo de la comarca”.
Y terminan indicando que “es sorprendente que ninguno de los que acusan hayan contactado nunca ni con Belloterra ni con Ube Crianza para pedir información sobre su actividad, lo cual se le hubiese aportado con total transparencia” y añaden que ambas empresas han puesto ya todos los medios legales a su alcance “para que estas acusaciones tengan que demostrarse ante un juez y sean perseguidas penalmente, colaborando también de esta forma a combatir la impunidad de este tipo de mensajes falsarios”.